jueves, 26 de febrero de 2009
Al comparar la historia musical de cada país se ve un intento claro de forjar una identidad americana, con las diferencias tanto regionales como estéticas y técnicas que dependieron, no tanto de los compositores sino de las circunstancias sociales y políticas del contexto histórico de cada nación.
Aunque el siglo XXI parece ser una época avanzada, en América seguimos siendo el nuevo continente, en el que queda todo por hacer y descubrir. En este descubrir me refiero a la cultura que dejó la mezcla del mundo entero y que somos nosotros mismos. La sangre de África, Europa, Asia y los nativos americanos es la corre en nosotros. ¿Cómo no escuchar en el ritmo de la percusión de la música de origen afro americana el lamento por la libertad perdida y el mismo amor por esa libertad, las voces más arriba que las de los opresores, el baile más expresivo e independiente en un ambiente de cadenas y látigos?
El origen del arte es una manifestación de la dignidad humana. Todo comienza allí, en levantar la cabeza y poder creer y crear. En un contexto sin esperanza alguien sonríe y canta, alguien recuerda que fue libre y canta, alguien espera la liberación y canta, alguien baila, otro improvisa un instrumento y entre todos inventan el blues, el jazz, los cantos espirituales; y la historia y el tiempo siguen en un continuo creer y crear, y al final estamos nosotros, maravillándonos de los seres humanos y su legado.
Para concluir este primer vistazo y al mismo tiempo seguir explorando, quiero citar a Gabriela Mistral en estos versos:
"Y sin la sana intemperie de lo popular
la vida se carga de vejez y de muerte...
Literatura o música son reinos para ardientes,
trópico donde los viejos se ahogan de asfixia."
Como dice Alejo Carpentier en un ensayo titulado América latina en la confluencia de coordenadas históricas y su repercusión en la música:
Cuando nos enfrentamos con la música latinoamericana nos encontramos con que ésta no se desarrolla en función de los mismos valores y hechos culturales (europeos), obedeciendo a fenómenos, aportaciones, impulsos, debido a factores de crecimiento, pulsiones anímicas, estratos raciales, injertos y transplantes que resultan insólitos para quien pretenda aplicar determinados métodos al análisis de un arte regido por un constante rejuego de confrontaciones entre lo propio y lo ajeno, lo autóctono y lo importado.
martes, 17 de febrero de 2009
domingo, 15 de febrero de 2009
La lucha por la libertad fue ganada y la raza negra influyó en toda la música del Caribe y en todos los países en que hicieron presencia. Gracias a ellos tenemos esos maravillosos ritmos como el merengue, la cumbia, la salsa, el vallenato entre muchos otros, música que nos acompaña siempre.
viernes, 13 de febrero de 2009
un poema
La historia se nutre de hechos realmente tristes, son estos hechos los que realmente nos impactan como el holocausto, la inquisición, la esclavitud, las guerras. Parece que la historia muestra el lado oscuro de los seres humanos, los bajos instintos, los miedos; por el contrario el arte intenta salvar lo bueno que puede haber un una circunstancia desfavorable. Es interesante observar que los hechos históricos sobre los grandes desastres son provocados por masas de personas como grupos políticos, religiosos etc., pero el artista habla por si mismo, como una luz que intenta iluminar todo el sufrimiento y todos los sentimientos para que puedan ser vistos por toda la especie humana.
Una de esas tragedias humanas ha sido la esclavitud y entre todos los pueblos esclavizados la raza negra sufrió en los últimos siglos un terrible sometimiento. De este desastre, sin embargo, ha salido una maravillosa mezcla de culturas que se ha manifestado en la música y en el arte.
La raza negra se extendió por todas las Américas impregnando la tierra de sonidos, sabores y colores que han ayudado a crearnos a nosotros mismos y nos han dado la identidad en cada nación. En USA esta influencia negra comenzó con un aire de melancolía y una tristeza visceral que debía ser cantada en los campos de algodón, el acompañamiento era la percusión con sus tambores y sonidos bajos. De allí nace, entre muchos otros géneros musicales, el blues, los cantos de trabajo, los cantos espirituales que con el tiempo empezaron a vivir y construir su propia historia de música y evolución.
La música en sus voces fue también poesía, las letras un lamento y una esperanza como el siguiente poema de Langston Hughes:
Dejad que América sea América de nuevo.
Dejadla que sea el sueño que solía ser.
Dejadla ser los pioneros en la llanura
buscando un hogar donde ellos mismos ser libres.
(América nunca fue América para mi).
Dejad que sea el sueño soñado de los soñadores
Dejad que sea la fuerte y gran tierra de amor
donde nunca los reyes permitieron planes tiranos
que ningún hombre sea oprimido por otro superior.
(Nunca fue América para mi).
Oh!, dejad que mi tierra sea una tierra donde la libertad
No sea coronada por falsas coronas patrióticas,
sino que la oportunidad sea real y la vida sea libre,
la igualdad esté en el aire que respiramos.
(Nunca hubo igualdad para mí,
ni libertad en esta "Patria de la Libertad").
Di, ¿Quién eres tú que murmuras en la oscuridad?
Y ¿quién eres tú que despliegas tu velo por las estrellas?
Yo soy el blanco pobre, engañado y apartado,
Yo soy el negro que soporta las cicatrices de la esclavitud.
Yo soy el piel roja expulsado de la tierra,
Yo soy el inmigrante aferrado a la buscada esperanza
y que encuentra solo el mismo y estúpido esquema
del perro que come al perro, o del poderoso oprime al débil.
Yo soy el hombre joven, lleno de fuerza y esperanza,
enredado en esta antigua e interminable cadena
¡Del beneficio, poder, ganancia, de apropiar tierra!
¡De agarrar el oro!, ¡De apropiarse formas de satisfacer la necesidad!
¡De trabajar el hombre!, ¡De coger la paga!
¡De poseer todo lo que uno ansía!
Yo soy el granjero, unido a la tierra.
Yo soy el trabajador, unido a la máquina.
Yo soy el negro, sierviente de todos vosotros.
Yo soy la persona, humilde, hambriento, mediocre
Hambriento todavía hoy a pesar del sueño.
Golpeado todavía hoy ¡Oh pioneros!
Yo soy el hombre que nunca prosperó,
El más pobre trabajador transformado por los años.
Todavía soy el que soñó nuestro sueño básico
En el viejo mundo donde un sirviente de reyes,
que tuvo un sueño tan poderoso, tan valiente, tan sincero,
que incluso todavía sus poderosos y atrevidos cantos,
En cada ladrillo y piedra, en cada surco formado
que ha hecho de América la tierra en que se ha convertido.
¡Oh! Yo soy el hombre que navegó esos primeros mares
en busca de lo que significaba mi hogar
Yo soy el que dejó la oscura orilla de Irlanda,
Y la llanura de Polonia y la verde campiña de Inglaterra
Y rompió la cuerda de negros de Africa en que vine
para construir una "Tierra de Libertad".
¿La libertad?
¿Quién dijo Libertad? ¿Yo No?
¿Seguro que no para mí? ¿Los millones relevados hoy?
Los millones tiroteados cuando no trabajábamos?
Los millones que no teníamos para nuestros pagos?
Para todos los sueños que soñamos
Y todas las canciones que cantamos
Y todas las esperanzas que tuvimos
Y todas las banderas que ondeamos,
Los millones que no teníamos para nuestros pagos?
Excepto el sueño que casi ha muerto hoy.
Oh! Dejad que América sea América de nuevo
La tierra que todavía nunca ha sido
Y que todavía debe ser, la tierra donde todo hombre el libre.
La tierra que es la mía, del hombre pobre, del Indio, del negro, La MIA
El que hizo América,
El que sudó y sangró, el que luchó y sufrió,
El que trabajó en la fundición, que aró bajo la lluvia,
Debe volver nuestro poderoso sueño de nuevo.
Seguro, llámame como cualquier horrible hombre que quieras
El acero de la libertad no mancha.
Desde esos que viven como sanguijuelas en la vida de la gente,
Debemos traer de vuelta nuestra tierra de nuevo,
¡América!
Oh, sí,
Lo digo sencillamente,
América nunca fue América para mí,
Y todavía juro esto
¡América será!
Lejos del chantaje y destrucción de la muerte del gansgter,
La violación y putrefacción del dinero sucio, y del robo y mentiras,
Nosotros, las personas, debemos redimir
la tierra, las minas, las plantas, los rios.
Las montañas e interminables llanuras
Todos, Toda la fortaleza de estos verdes grandes estados
Y haced América de nuevo.
Tomado de: siendo.es/index.php?pag=cosas&id=




