Descubrí a Frida cuando yo tenía como 15 años y siempre me impresiono su vida de dolor físico y emocional, y antes de que fuera comercial y quisieran hacer una película de su vida, yo ya sabía que ella era importante porque logró expresar en su obra a la mujer.
Su obra parece una redención de su vida. De alguna forma habría que salvarse del dolor físico y emocional y ella lo hizo. Este logro para mí es muy impresionante porque todos los seres humanos estamos tras la búsqueda de esa salvación y no creo que todos logremos hallarla. Pero Frida lo hizo y lo trasmitió a través del tiempo.
Sus pinturas, especialmente sus autorretratos reflejan -más que su imagen- sus sentimientos. Por eso dejan esa sensación de conocerla de forma más profunda, podría decir de mujer a mujer, con las lágrimas, los dolores pero también el orgullo, la rebeldía y la pasión. Todos hemos vistos sus cuadros ahora leamos sus poemas:
Diego:
Nada comparable a tus manos
ni nada igual al oro - verde de
Tus ojos. Mi cuerpo se llena
de ti por días y días. Eres
el espejo de la noche, la luz
violenta del relámpago, la
humedad de la tierra. El
hueco de tus axilas es mi
refugio, mis yemas tocan
tu sangre. Toda mi alegría
es sentir brotar la vida de
tu fuente - flor que la mía
guarda para llena todos
los caminos de mis nervios
que son los tuyos.
ORIGEN DE LAS DOS FRIDAS
”Recuerdo “
Debo haber tenido seis años
cuando viví intensamente
La amistad imaginaria
con una niña... de mi misma edad
más o menos.
En la vidriera del que
entonces era mi cuarto,
y que daba a la calle
de Allende, sobre uno de
los primeros cristales de la ventana.
Echaba "baho".
Y con un dedo dibujaba
una "puerta”...................
Por esa "puerta" salía en la
imaginación, con una gran
alegría y urgencia, atravesaba
todo el llano que se
miraba hasta llegar
a una lechería que
se llamaba PINZON... Por
la O de PINZON entraba
y bajaba INTEMPESTIVAMENTE
al interior
de la tierra, donde
"mi amiga imaginaria" me
esperaba siempre. No
recuerdo su imagen ni su
color. Pero si se que era
alegre - se reía mucho.
Sin sonidos. Era ágil.
y bailaba como si no
tuviera peso ninguno. Yo
la seguía en todos sus
movimientos y le contaba,
mientras ella bailaba,
mis problemas secretos.
Cuáles? No recuerdo. Pero ella
sabía por mi voz todas mis
cosas... Cuando ya regresaba
a la ventana, entraba
por la misma puerta dibujada
en el cristal. Cuándo?
Por cuánto tiempo había estado
con "ella"? No se. Pudo
ser un segundo o miles de
años... Yo era feliz.
Desdibujaba la "puerta" con la
mano y "desaparecía". Corría
con mi secreto y mi alegría
hasta el último rincón
del patio de mi casa, y
siempre en el mismo lugar,
debajo de un árbol
de cedrón, gritaba y
reía. Asombrada de estar
Sola con mi gran felicidad
y el recuerdo tan vivo de
la niña. Han pasado 34 años
desde que viví esa amistad
mágica y cada vez que la
recuerdo, se aviva y se
acrecenta más y más
dentro de mi mundo.
Poemas tomados de www.geocities.com/Athens/Forum/1060/fridadiario.html
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