La ciudad se convierte en una gran galería donde se expone la realidad y la esperanza del pueblo. Además del valor estético, estos murales contienen un gran valor social ya que representan la identidad mexicana y una voz de libertad y de identidad de toda América latina.
El arte muralista mexicano tiene una clara dimensión social originada en la revolución. Representa una ideología de izquierda que resalta la importancia del pueblo y la problemática social. En El Manifiesto por un arte revolucionario independiente redactado por Bretón, Rivera y Trotski en 1938 encontramos una defensa de la libertad y una necesidad de expresión;libertad manifestada en esos maravillosos murales de México que muestran las raíces, los sueños y la esperanza del pueblo. A continuación algunos cortos párrafos del manifiesto:
Consideramos que la suprema tarea del arte en nuestra época es participar consciente y activamente en la preparación de la revolución. Sin embargo, el artista sólo puede servir a la lucha emancipadora cuando está penetrado de su contenido social e individual, cuando ha asimilado el sentido y el drama en sus nervios, cuando busca encarnar artísticamente su mundo interior.
La finalidad de este manifiesto es hallar un terreno en el que reunirá los mantenedores revolucionarios del arte, para servir la revolución con los métodos del arte y defender la libertad del arte contra los usurpadores de la revolución.
He aquí lo que queremos:
La independencia del arte – por la revolución;
La revolución – por la liberación definitiva del arte.
Este movimiento artístico pudo ser por fin el inicio de la independencia estética respecto a la tradición europea en México y en América latina. Este hecho supone también la creación de una identidad para los artistas latinoamericanos que tuvieron que tomar los temas comunes de la sociedad para darles un valor artístico y que además crearon hasta los propios materiales que les permitieran concretar sus inmensos proyectos.
Los temas tratados por los muralistas se basan en el sufrimiento del pueblo que surgen después de la revolución: ruinas, enfermedad y crisis política con influencia del pasado precolombino y colonial. Su inspiración fue tradicional y popular con un profundo contenido humano.
Los principales muralistas fueron:
Diego Rivera ( 1886-1957), había estudiado en Italia a los muralistas del Renacimiento, especialmente a Giotto, que le influyó en la utilización de tintas planas y en su estilo narrativo. Rivera sugería las formas y volúmenes mediante las aplicaciones de juegos de contrastes entre las luces y las sombras. Como sus compañeros trató de captar en su obra la esencia mexicana.
José Clemente Orozco (1883-1949), estuvo muy comprometido con la revolución mexicana. A Orozco lo podemos relacionar con el movimiento expresionista, en cuanto a que no estaba tan interesado tanto en el color o en la forma como en plasmar el sufrimiento y la opresión del pueblo.
José David Alfaro Siqueiros (1896-1974), estuvo muy comprometido políticamente, tanto que fue encarcelado en siete ocasiones. Varios movimientos de principios de siglo influyeron en su obra, el expresionismo, al igual que en el caso de Orozco pero también el futurismo y el surrealismo. Sus obras destacaron por el intenso empleo del color y por su utilización de la perspectiva de una manera muy intensa.
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